El helado; un postre más antiguo que Jesús
Llámanos en España: (34) 619 782 042

El helado; un postre más antiguo que Jesús

El helado ha sido, probablemente, uno de los mejores inventos de la historia. Existen varias referencias sobre la utilización de los primeros helados desde Antes de Cristo, y todo apunta a que los romanos y los chinos fueron los principales descubridores de este maravilloso manjar.

Algunas historias cuentan que Alejandro Magno ordenaba a los esclavos recoger nieve de las montañas para poder refrescar los vinos y los alimentos. El Emperador Nerón también enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve de la montaña.

Es complicado saber con certeza cuál es el origen del helado, ya que este producto ha sufrido numerosas modificaciones con el paso del tiempo y los avances tecnológicos. Como ya hemos dicho, el Emperador Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con nieve y hielo traído de la montaña, lo que comenzó a extenderse entre los habitantes de Roma hasta popularizar el conocido actualmente como sorbete.

En el siglo XIII, Marco Polo, tras regresar de uno de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados elaborados en China durante cientos de años, y que eran elaborados a base de fruta, miel y nieve. De hecho, uno de los productos helados más conocidos de la historia, el polo, se llama de esa forma en honor al hombre que lo trajo a Europa.

Catalina de Médicis fue la encargada de llevar estos postres a Francia cuando se casó con Enrique II. El cocinero de Catalina guardó sus recetas con mucho secreto, por lo que eran auténticos manjares que sólo podían disfrutar unos pocos en las comidas reales. Posteriormente, en Francia se comenzó a cocinar estas recetas con huevo.

La primera heladería de la historia

Una nieta de Catalina se casó con un príncipe inglés, llevándose consigo el helado a Inglaterra. Su cocinero fue el que comenzó a elaborar estos postres helados con leche, ingrediente principial de los helados actuales. Así es como se comenzaron a extender por toda Europa, llegando a América durante la época de la colonización. En 1686, el siciliano Francisco Procope abrió un establecimiento en París, donde sus helados se hicieron conocidos y alcanzó una gran fama en Europa.

El rey Luis XIV quiso felicitar a Procope por su producto. Y así es como nació la primera heladería, de ahí que se les atribuya a los sicilianos el invento del helado tal y como lo conocemos en la actualidad. Ya en el siglo XVII, el chef francés de Carlos I de Inglaterra preparó una ‘’nieve helada’’ que sirvió de postre tras un banquete del monarca. Desde esa noche, el rey sólo permitió que se sirviera esa delicia en sus comidas reales y prohibió al cocinero divulgar esta receta. Aun así, el chef no guardó el secreto y la receta llegó a todos los rincones del reino.

En la antigüedad, donde no existían neveras ni congeladores, se intentaba mantener el hielo en pozos bajo tierra que eran tapados con paja y ramas de roble. En el siglo XIX se inventaron las primeras máquinas de hacer hielo, y eso propició su consumo en masa. En esa época, el hielo se conservaba en cajas hechas con corcho o madera.

Noruega fue el gran fabricante de hielo a nivel industrial en el siglo XIX. Llegó a exportar más de 500.000 toneladas al año. Con la aparición de los primeros frigoríficos eléctricos domésticos del mercado, esta industria llegó a su fin.

El avance más grande que tuvo la industria del helado fue el descubrimiento del descenso crioscópico, es decir, el descenso de la temperatura de solidificación de las salmueras, las cuales permitían la utilización de baldes rodeados con mezclas de hielo y sal o agua y sal a bajas temperaturas, se congelaran batiendo bebidas, leche y jugos a una temperatura inferior a la normal. Así fue como se crearon los primeros helados cremosos.

CURSOS PARA DELEITAR EL PALADAR MAS EXIGENTE

INFORMACIÓN

Recibe información de nuestros cursos de Heladería Artesanal

1
Hola 🙂
Soy Tatiana ¿En que puedo ayudarte?
Powered by
X